Un Cabernet Sauvignon criado a 700 metros, con el sol y la caliza de Villarrobledo: llegó de Francia y se quedó. Tinto joven de 12,5 % con la estructura que se espera de la variedad y un aroma que se reconoce a la primera, a pimiento asado y pimienta negra.
Para qué momento. Carne a la parrilla, hamburguesas caseras, platos con salsa. Es el tinto para quien prefiere un vino con carácter marcado frente a la fruta más amable del Tempranillo.
Cómo llega. Caja de 6 botellas de 75 cl. En la caja de Crianza encontrarás esta misma uva con paso por barrica.
DESCRIPCIÓN
Aquí, en el corazón de Villarrobledo, el Cabernet Sauvignon es como ese lustre viajero que llegó de Francia hace décadas y, tras probar nuestro sol y nuestra caliza, decidió quitarse el sombrero, remangarse la camisa y hacerse manchego para siempre. Un vino con mucha clase, con una estructura y taninos bien definidos.
NOTAS DE CATA
De un intenso rojo rubí con ribetes violáceos que delatan su juventud, muy brillante y de capa media-alta.
El aroma inconfundible a pimiento rojo asado y pimienta negra, se toma más dulce. Encontramos también frutos negros maduros, arándanos y ciruelas pasas, con un carácter balsámico que sorprende.
En boca es un vino con taninos potentes, pero bien madurados y persistentes. Destacan las frutas negras maduras o incluso a la carne de membrillo con ese carácter vegetal muy marcado.
Cuando crees que el trago ha terminado, vuelve un eco de regaliz negro y cacao, una calidez que te envuelve el paladar de forma prolongada.





