Un Verdejo de La Mancha, que hace unos años nadie esperaba y hoy es uno de los blancos que más repiten nuestros clientes. Fresco y expresivo, con 12,5 % de alcohol y una boca viva que pide otra copa.
Para qué momento. Aperitivo, pescado a la plancha, ensaladas y arroces de verdura. Es el blanco para el verano en la terraza y para la primera cena de la semana en la que no apetece un tinto. Sírvelo muy frío, entre 7 y 9 ºC.
Cómo llega. Caja de 6 botellas de 75 cl. Si quieres comparar los blancos de la bodega en una sola caja, la caja de 5 variedades es la forma más honesta de decidir cuál es el tuyo.
DESCRIPCIÓN
¿Un verdejo manchego? Hace algunos años esto sería impensable. Hoy, gracias a la adaptación de la variedad a nuestro terruño y la climatología propia entre otros factores, podemos estar orgullosos de haber conseguido un vino, fresco, expresivo y que capta a la perfección la esencia de nuestra tierra. Pruébalo, seguro que te sorprenderá.
NOTAS DE CATA
En cuanto al color podemos hablar de un vino limpio, brillante, con tonos amarillos y reflejos verdosos. Un primer indicio de su juventud y frescura.
Al acercar la nariz a la copa, ocurre la magia del contraste. Si cierras los ojos, no solo olerás uvas. Olerás el toque herbáceo del monte bajo, la fruta madurada al sol y un toque cítrico muy envolvente.
Para eso en boca donde este vino revela su origen. Tiene todo el peso de la tierra manchega. Entra con volumen, untuoso y glicérico, llenando el paladar de forma envolvente. Y justo al final aparece ese amargor elegante, característico y fresco que perdura en la boca, y que casi sin querer, nos obliga a buscar el siguiente trago.





